Te echo de menos, mucho
cuando estas y cuando no.
Te quiero, mucho,
mas que nunca.
Ahora es cuando mas te necesito.
Todas las noches cuando estoy en mi cama,
cuando estoy tumbada mirando hacia el techo,
no puedo dejar de pensar en ti.
Me pregunto si tú también te habrás acostado,
si ya estarás soñando, y
si seré yo quien aparezca en tus sueños.
Me pregunto qué verás si estas despierto,
si pensarás en mi como yo te pienso,
si tú también te preguntas:
" ¿qué estará haciendo?"
Un poco de todo, algunos poemas de los grandes, algunos comentarios de textos y algunas creaciones propias.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
domingo, 25 de noviembre de 2012
Ahí estaba él...
Ahí estaba él, tan hermoso como un dios, alto, de hombros anchos y mirandome con esos ojos verdes que me había enamorado antes aún de verlos.
Me estaba esperando, solo estaba allí por mi. Sonrió nada mas verme y en cuanto vi esa tierna sonrisa en sus labios supe que no tenía nada que hacer, solo quería estar con él.
Salí corriendo a sus brazos que me alzaron apretandome contra él y subiendome al mas alto de los cielos. Mis labios buscaron los suyos con unas ganas imparables, lo encontré y ya no hubo nada que pudiera separarnos.
Me abracé a él, con fuerza, con ganas, con lágrimas en los ojos, pero lágrimas de emoción, de alivio... No sabía cuanto había deseado ese momento, solo él y yo, nuestros labios y nuestros corazones, alma y cuerpo por fin unidas para no volver a estar tanto tiempo el uno sin el otros, nunca más.
Lo amaba, estaba irremediablemente loca por él, llevaba tanto tiempo necesitandolo conmigo y ahí estaba él, solo para mi.
Me estaba esperando, solo estaba allí por mi. Sonrió nada mas verme y en cuanto vi esa tierna sonrisa en sus labios supe que no tenía nada que hacer, solo quería estar con él.
Salí corriendo a sus brazos que me alzaron apretandome contra él y subiendome al mas alto de los cielos. Mis labios buscaron los suyos con unas ganas imparables, lo encontré y ya no hubo nada que pudiera separarnos.
Me abracé a él, con fuerza, con ganas, con lágrimas en los ojos, pero lágrimas de emoción, de alivio... No sabía cuanto había deseado ese momento, solo él y yo, nuestros labios y nuestros corazones, alma y cuerpo por fin unidas para no volver a estar tanto tiempo el uno sin el otros, nunca más.
Lo amaba, estaba irremediablemente loca por él, llevaba tanto tiempo necesitandolo conmigo y ahí estaba él, solo para mi.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Mil Cosas...
Odio los días sin ti,
odio la espera,
odio la decepción de
cuando llega la hora de dormir y se que no me acostaré contigo,
ni siquiera con
un buenas noches tuyo,
solo con tu recuerdo.
Odio mas cuando apareces cuando eres indiferente,
cuando te
cuento cosas que para ti son tonterías pero para mi son importantes.
Odio ser tan diferente a ti,
odio no ser lo que esperas,
odio no ser la chica guapa, alegre y extrovertida que te mereces,
no soy lo que
quieres, no soy lo que te conviene,
somos demasiado diferentes aunque tu no te
des cuenta,
pero lo que mas detesto es no poder ser esa chica que esté ahí
cuando mas lo necesites.
De verdad me quieres?
Deberías pensártelo,
no soy perfecta, no soy ninguna
belleza,
tengo mil complejos y mil inquietudes, mil cosas que aprender y mil
miedo por superar,
tengo un millón de defectos en un cuerpo demasiado pequeño
para todos ellos
¿aun quieres estar conmigo?
Soy una chica tonta, una niña alocada, podré parecer madura
pero luego no se nada.
Puedo contarte sobre guerras y reyes, resolverte problemas
de matemáticas o explicarte las leyes de newton,
Podría contarte cien
historias, 90 canciones y casi tantos poemas que incluso yo misma podría
escribir, pero no se nada,
¿sigues queriendo estar conmigo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)